El narcisismo parental se refiere a un patrón persistente de conductas en el que el padre o la madre prioriza sus propias necesidades emocionales, su imagen y su deseo de control por encima del bienestar del hijo. Aunque el término “narcisista” se usa a veces de forma coloquial, en el ámbito psicológico describe rasgos como la falta de empatía, la necesidad constante de admiración y la dificultad para aceptar críticas. Cuando estos rasgos dominan la crianza, pueden generar efectos negativos significativos en el desarrollo emocional y psicológico de los hijos.
La ausencia paterna, entendida como la falta física, emocional o funcional de la figura del padre, es un fenómeno frecuente en muchas sociedades contemporáneas. Puede deberse a diversas causas, como separaciones, migración, fallecimiento o desinterés parental. Aunque cada historia es distinta y no todos los niños o adolescentes la viven de la misma manera, numerosos estudios señalan que esta ausencia puede tener efectos psicológicos negativos, especialmente cuando no existen figuras de apoyo alternativas estables.
La adolescencia es una etapa de profundos cambios físicos, emocionales y sociales. Sin embargo, para muchos jóvenes, este período se ve marcado por una sombra persistente: la depresión. Lejos de ser “una etapa” o “una forma de llamar la atención”, la depresión en la adolescencia es un trastorno serio de salud mental que puede afectar gravemente la vida del joven si no se detecta y atiende a tiempo.
La adolescencia es una etapa de profundos cambios físicos, emocionales y sociales. Sin embargo, para muchos jóvenes, este período se ve marcado por una sombra persistente: la depresión. Lejos de ser “una etapa” o “una forma de llamar la atención”, la depresión en la adolescencia es un trastorno serio de salud mental que puede afectar gravemente la vida del joven si no se detecta y atiende a tiempo.